El Demantoide.


Al final del reinado del emperador de Rusia de Nicolás I, y al inicio del reinado del Zar Alejandro II, y  después de que el mineral llamado alejandrita fuera descubierta, una nueva variedad de granate fue descubierta en los Montes Urales en 1853. Un diá de paseo un grupo de niños encontró algunas piedrecillas de color verde a lo largo del río Bobrovka. Estas piedras fueron identificadas en primera instancia como topacio u olivino, también conocido como peridoto. 

Un mineralogista finlandes, Nils von Nordensheld, hace un nuevo estudio y declaró que las piedras eran en realidad un nuevo mineral y que definitivamente no era berilo. Esto lo habló ante la Sociedad Mineralógica de San Petersburgo en febrero de 1864. El finlandés dice que el nuevo mineral es una variedad de  granate con un alto componente de cromo, y que es una gema con un alto índice de refracción y gran poder de dispersión, que estaría situado por encima de los diamantes, lo que hiso que se ganara el nombre de demantoid (similar al diamante).

Muy pronto el Demantoides se incorporó al mundo de la joyería con las mejores joyas jamás creadas. El famoso joyero Fabergé utilizó Demantoides en su joyería y la hizo una piedra preciosa muy popular. A finales del siglo 19 hubo una verdadera fiebre por los Demantoides, los que se esparcieron por toda Europa. Las joyas eduardianas y de la Belle Epoque, períodos famosos en lo que es joyería, fueron literalmente tapizados con joyería de Demantoides. Por desgracia, la producción de la gema Rusa se detiene totalmente por la Revolución Bolchevique de 1917. 



El adorno personal ya no era una prioridad  para los rusos y los Montes Urales comenzaron a producir más productos de uso  industrial, especialmente en el inicio de la Segunda Guerra Mundial, cuando se necesitó principalmente maquinaria de guerra.

Este granate de calcio es generalmente un brillante de color verde amarillento, y es una de las piedras preciosas de más altos precio que se puede encontrar, sobre todo cuando se encuentra el color verde hierba, color raro e intenso que rivaliza con la esmeralda. Tiene un brillo muy alto y tiene una gran dispersión, que se suma a la belleza de su tonalidad. Tiene un índice de refracción relativamente alto, una dureza razonable y un brillo vítreo y adamantino.

Dos de los principales distritos de Rusia dentro de la Cordillera Central de los Urales han producido históricamente Demantoides. El distrito Nizhniy Tagil, cerca Elizavetinskoye, que contiene depósitos de placeres a lo largo del río Bobravka y el depósito principal en la cabecera del río Bobrovka, que también es una fuente con depósitos de placeres. En el distrito Sissertsk en Kladovka y Korkodin hay unos depósitos primarios. Además, hay cinco lavaderos en los ríos de la región. Se han encontrado también unos nuevos depósitos en los Urales llegando al Ártico que no han sido plenamente explorados y analizados. 

La minería en estas áreas ha sido esporádica y con frecuencia sólo como un subproducto del platino y
de la minería del oro. Desde 1915, la mayor cantidad del Demantoide ha sido extraído por mineros ilegales o privados, Namibia también ha estado produciendo algunos Demantoides, pero no con el mismo color vibrante que los que producen los depósitos de los Urales.

Los Demantoides obtienen su color verde por el cromo contenido en su composición. El color excelente de estas finas gemas de Rusia es el matiz que tienen todos estos Demantoides. Las piedras más típicas son las que tienen una inclusión llamada cola de caballo, es una inclusión única en el Demantoide y se encuentra en la mayoría de los especímenes Rusos, son las piedras más codiciadas. 

La mayoría de los Demantoides son de menos de 1 quilate, pero no son raros, los grandes que son la excepción a esta regla.




Escrito por: Alejandro Glade R.





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