Historia del diamante Nassak

Diamante "Nassak"
Esta piedra del Golconda, India, en particular era muy similar a una piedra en bruto y eso que ya estaba trabajada. En su historia inicial, esta piedra no era de gran reputación para sus observadores, ya que tenía un tamaño impresionante. Con los años esta piedra cae en manos de un nuevo propietario, lo adquiere con la previsión de sacrificar parte de su peso a cambio de rescatar su brillo oculto. La piedra tubo un corte exitoso al ser re-cortado la piedra adquiere una mejor percepción porque con el corte cambia drásticamente. Otra vez con el tiempo, la piedra se reduce de tamaño dos veces más, mejorándole cada vez,  su belleza y convirtiéndola en una de las gemas más codiciadas del mundo. Y esta es su historia.

El diamante Nassak al igual que muchos de los diamantes de este período de tiempo, se dice que el Nassak comenzó su viaje desde la India, donde estaba puesto de ojo en la estatua de Siva. Cuando los británicos concluyeron sus Guerras en 1818, los registros demuestran que gran diamante de forma triangular fue llevado como despojo por el ejército británico. El Coronel Briggs de las Fuerzas Británicas entrega el botín al Gobernador General y Comandante en Jefe, el Marqués de Hastings. Siendo un hombre honorable y renunciando a las ganancias personales, entrega el diamante  "Nassak" a la East India Company. La compañía, tomando posesión del Nassak, lo envía, junto con otros artículos incautados durante la guerra, a Inglaterra.

Una vista lateral 13a, Vista superior 13b
y Vista inferior 13c del diamante Nassak a partir de 1904
El Nassak casi en forma de corazón era un diamante de talla india que pesaba un poco más de 89 quilates y en ese tiempo se describe como un diamante de gran pureza pero de muy mala forma. Otra observación decía; de forma triangular, está cortado y pulido, para retener el mayor peso posible. Pero no exhibe ninguna de las cualidades que debiera mostrar orgullosamente estando bien proporcionado.

 El diamante llega donde los joyeros de la corona, Rundell y Bridge, y  deciden volver a cortar el diamante, preservando su forma original, pero al aumentar su brillo, su valor, compensó la pérdida de solo el 10%.

Después de estel corte, el diamante se vende a un precio mucho menor, a los hermanos Emanuel, subastado seis años después en una venta celebrada en Willis's Rooms. Mas adelante el marqués de Westminster decide comprar el Nassak.  Montando el diamante en la empuñadura de su espada. Despues de esto la primera aparición en público usando el arma fue con motivo del 18º cumpleaños de la Reina Victoria.

El año 1926, el ya famoso Nassak se vende al famoso joyero parisino George Mauboussin, quien envía la piedra a los Estados Unidos, y hace entrar el diamante por la aduana como una "antigüedad artística", aunque el diamante está realmente a la venta. Tuvo éxito en su estratagema, hasta que fue descubierto por los miembros del comercio de joyas. Comienza a producirse un alboroto a raíz de lo sucedido y se demanda que la artimaña de Mauboussin sea identificada por lo que realmente era: un intento de evitar el pago de los aranceles y eludir las leyes aduaneras existentes. El Tribunal de Aduanas está de acuerdo con los numerosos joyeros que intervinieron, y revoca el fallo anterior y cobra lo que corresponde a Mauboussin.

En 1933, el diamante Nassak aparece en un collar de perlas de Cartier en Londres. Más tarde, en 1937, la piedra vuelve a cortarse, esta vez se convierte en una piedra rectangular de 47,41 quilates y se la vendió a Harry Winston. Winston decide reducir la piedra aún más, quedando esta en 43.38 quilates, y luego se la vende a Trabert & Hoeffer en Nueva York.

El diamante finalmente se convierte en propiedad de la Sra. Leeds de Nueva York, y lo hace poner en un anillo. El año 1970 el diamante se subasta, esta vez en Parke-Bernet; el remate por US $500.000,  
se lo adjudica la Sra. Hand of Greenwich. El precio que alcanzó este diamante fue el segundo después de la venta del diamante “Taylor-Burton” el año anterior. En 1977, son nuevos propietarios, la sociedad de J. & SS DeYoung y Bulgari, que venden el diamante, ahora calificado como 'D' Flawless, por el Instituto Gemológico de América, al Rey de Arabia Saudita. Para después ser vendido por última vez a Robert Mouawad.




Escrito por: Alejandro Glade R.