Joyas germánicas

Fíbulas germánicas de oro y piedras
Durante el período de las invasiones bárbaras o migraciones germánicas, período situado entre el siglo III y el siglo VII d.C., afectó extensas regiones de la zona templada de Eurasia, y que acabó provocando la caída o desestabilización de grandes imperios consolidados como el imperio romano, el imperio sasánida(persa), el imperio Gupta (India) o el imperio Han. Al final las tribus germánicas habían ocupado toda Europa y se establecieron allí. Los ostrogodos, los visigodos, los vándalos, los ángulos, los sajones, los francos, los lombardos y muchas otras tribus habían estado viviendo en los lados orientales de los ríos Rhin y Danubio, estuvieron bajo la influencia de los últimos romanos durante bastante tiempo. Esto se reflejó en sus joyas, por su estilo técnico y decorativo pero no fueron muy diferentes de los orfebres romanos tardíos.

Broche de disco, siglo 6

Existe un buen conocimiento sobre las joyas usadas por estas tribus desde que enterraron a sus muertos con sus joyas. La difusión del cristianismo cambió estos rituales, y así es que desde el siglo 7 y 8 tenemos que confiar en otras fuentes como los inventarios de los monasterios y testamentos junto a raros hallazgos.

Materiales
Hasta el siglo VIII las monedas de oro del Imperio Bizantino proporcionaron a los orfebres germánicos el material de trabajo, la plata y el oro estaban de moda y después de que las grandes cantidades de oro bizantino que llegaban a Europa occidental dejaron de llegar, la plata árabe se convirtió en el metal más utilizado para la joyería. Para versiones de joyas más baratas, se utilizó el latón estañado, dorado y plateado.

Fíbula germánica de bronce


Las piedras preciosas eran muy populares. El color era extremadamente importante para los nuevos habitantes de Europa occidental. Los zafiros, las esmeraldas y sobre todo los granates fueron utilizados intensivamente. Los esmaltes también se usaron, sobre todo después de los ejemplos de los maestros bizantinos. Las perlas de oriente, así como perlas de agua dulce de Escocia estaban en gran demanda.

Técnicas y Estilos
El intenso uso de las piedras de colores y el uso de la luz caracterizaron a la joyería germánica. La incrustación de vidrios de colores y piedras con aplicaciones de niello y esmalte causan la atención de todos los ojos. El carácter policromado (poli = muchos, cromo = color) de la joyería germánica se logró generalmente mediante el uso de piedras preciosas, junto a esmaltes. Una manera muy típica de usar el color rojo era producir objetos de oro cubiertos con incrustaciones de granate y cloisonné (separaciones hechas de metal). Se moldeaba una forma básica en oro y luego se trabajaba manualmente para formar un patrón geométrico de células (cloisones) en las que se colocaban pedazos cortados y pulidos de granate. Una superficie reflectante, colocada por la parte de atrás de la piedra, garantizaba su aspecto de rojo brillante.

La técnica había estado en la moda con los godos cuando todavía vivían en el lado del este del Danubio y cuando se movieron hacia el oeste lo introdujeron a otras tribus germánicas que adoptaron este estilo de decoración.
Disco Merovingio,Final de siglo 6  y comienzo del siglo 7
Las piezas de metal a menudo estaban cubiertas de patrones geométricos seguidas de formas abstractas de animales. Estos motivos animales estuvieron en moda durante más de 500 años, entre el año 500 y 1.000 d.C. en las islas británicas, Europa continental y en Escandinavia. El decorar el metal con imágenes de animales cazados y apenas reconocibles fueron hechos también en un estilo similar, en las islas británicas y Escandinavia. Se llamó “Estilo I”

Fibula de fierro, forma de pájaro
La decoración tan densa parece caótica a primera vista, pero una mirada más cercana a menudo revela una perfecta simetría a sus imágenes ocultas. Más tarde, surgió un nuevo estilo, que entró en uso en toda Europa, y se llamó “Estilo II”. Este estilo comprendía un patrón más regular de cuerpos de animales entrelazados y partes de los mismos. Las decoraciones en relieve más alto a menudo se fundían y se decoraban con piezas repujadas, filigranas o granuladas. Este molde requería moldes complicados para ser hechos y las técnicas eran aplicadas especialmente para la joyería de Vikinga que se había desarrollado lejos de las influencias mediterráneas.

Broche penanular


La introducción del cristianismo a las tribus germánicas no cambió mucho los estilos decorativos, a excepción de la aparición de la cruz como motivo popular. 

Debido a la finalización de las tradiciones paganas para los entierros, no son muchos los hallazgos de objetos sobrevivientes, así es que no podemos describir bien la joyería germánica del 8vo y del 9no siglo. El “Niello” se usó en el oro y la plata y las técnicas del esmalte como el  cloisonné eran ya por este tiempo conocidas en Occidente.



Fíbula circular con granate, en cloisones




Tipos de joyas
La joyería germánica tenía a menudo un propósito funcional en vez de ser un objeto puramente decorativo. Los objetos más comunes de la Edad Media temprana fueron los sujetadores (broches) de ropa. Estos broches, de los cuales algunos procedían de fíbulas antiguas, se encuentran en varias formas. Los broches de disco y penanulares eran  lejos los más comunes y se usaban para asegurar las túnicas y las capas en el cuello o en el hombro. Las fíbulas con forma de pájaro eran populares también. Otros elementos como broches, hebillas de cinturón grandes y pequeños para asegurar el calzado, adornos para la suspensión de la espada y la armadura fueron a menudo muy decorados en los estilos de la joyería de la época.

Forma de runa,
Fibula de Nordendorf



Las mujeres usaban anillos, brazaletes y collares, en las excavaciones arqueológicas quedó demostrado que las longitudes de las cuentas de cristal o de ámbar eran llevadas a través del pecho, y suspendidas del vestido. Los aros eran objetos poco comunes en las cajas de joyas de las damas germánicas de la Alta Edad Media.








Escrito por: Alejandro Glade R.





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